celeste

en menú secreto

Una fusión en toda regla. La cocina de Celeste te permite disfrutar de dos mundos tan sabrosos y complementarios en la gastronomía como el latino y el europeo.

Hace ahora casi 3 meses que abrió sus puertas Celeste Latin Braserie y tal como nos explica su chef ejecutivo, Eduardo Rodríguez, el propio nombre resume la esencia del lugar. Ahora que llega San Valentín, este rincón del mundo puede convertirse en un lugar ideal para esa celebración especial.


IMG_2365

Se trata de un restaurant casual en el que la atención es de primera y en el que los detalles están sumamente cuidados. “Con nuestra carta la intención principal es conjugar y también jugar con elementos de ambas culturas culinarias. Tanto los platos con más esencia latina como los parisinos en particular con toques de nuestra tierra. Decimos parisinos porque la cocina francesa es mi alma mater, aunque no se dejan de lado propuestas que vienen de Italia o España”.

Y es cierto que en cada uno de sus platos uno ve reflejada esa idea. Por ejemplo, en los raviolis rellenos de peperoni, mozzarella y cheddar, la masa con la que están hechos es de yuca, como las famosas catibías.

De un completo y variado menú, Eduardo nos cuenta que uno de los más pedidos que ya está causando estragos es el mofongo. Pero no se trata de un mofongo tradicional, sino que tiene ese toque vanguardista por eso se llama Mofongo a la Parisienne. Tiene pork belly y panceta, además de un baño de queso Roquefort con champiñones y cebolla caramelizada. El plato estrella del momento. No se arrepentirán de probarlo, además de que describe lo que somos, sostiene Eduardo.

Aunque en esa carta llaman poderosamente la atención platos como el bacalao a la Celestina, con pimientos, olivas, alcaparras, tomates frescos, sobre una cama de risotto de aguacate. Una fusion no sólo de sabores sino algo bien visual.

IMG_2366

En Celeste el espacio físico es muy importante, cada aspecto de la decoración, por eso llama la atención un mural en el que ha desplegado su arte el conocido ilustrador Angurria, un mural en el que hay distintas imágenes de la cultura latina y de la europea como por ejemplo la estatua de Montesinos del Malecón o la garita de Puerto Rico frente a una Torre Eiffel o un tradicional toro español. Desde ambos mundos se envían unos vientos que llegan al centro del mural que es precisamente la cocina de Celeste.

Eduardo Rodríguez es graduado de mercadeo por Unibe, pero de una manera paralela siempre fue estudiando cocina pues esa era su pasión. Llegó un momento en el que quiso darle un sentido más profesional a su formación como cocinero y se fue a estudiar a Francia, a la escuela Cordon Blue y al regreso al país fue que comenzó a hacer degustaciones de su comida hasta llegar a poner en marcha Ribereño. También en aquella época fue parte del jurado de Mazola Academy, experiencia de la que guarda un grato recuerdo y que le permitió ver el talento de los jóvenes dominicanos que se quieren dedicar a este mundo de la restauración. En toda nuestra conversación, nos acompaña de fondo una música suave en la que se detectan ritmos de diferentes rincones del planeta. Es lo que su público aprecia, algo suave que sea acogedor, un público muy abierto y que va desde los 25 a los 65 años de edad.

Dejamos para el final, como broche de oro, el tema de los postres. No hay mucho que decir al respecto, porque la conclusión al sentarnos en esa mesa es que sobran las palabras. Juzguen ustedes mismos si no estamos en la cierto, cuando leemos en la carta un tiramisú en morir soñando o un crème brulee de majarete, aunque el cheesecake de queso de cabra con mermelada de guayaba y dulce de leche es el que llegó directamente a nuestro paladar y al corazón.IMG_2363 IMG_2369