miuccia prada

en carta abierta

De un lado, la moda italiana es representada por la ostentación de los diseños de una Versace, de un Dolce, de un Gabbana. Del otro, el lujo viene dado por la elegancia de la simpleza… algo que le sale con una naturalidad de envidia a Miuccia Prada, la destinataria de nuestra carta abierta de hoy.

Por: Gina López


Cara Miuccia:

¿Puedo llamarte Miu Miu, como te dicen en casa?

Ni astronauta, ni bailarina de ballet, ni científica, ni tampoco princesa Letizia que trasmuta en reina: cuando sea grande quiero ser como tú. Diseñadora de moda de profesión, productora de cine,  curadora de arte, arquitecta en ciernes, feminista en conflicto y “encantadora” de actores. O sea, ¿Quién más puede logar que Willem Dafoe, Jamie Bell y Gary Oldman desfilen en Milán, y posteriormente, atento a chercha protagonicen  la campaña publicitaria de Prada?

Cuando leí la noticia de los zapatos personalizados, un arcoíris de colores pasó por mi cabeza. Luego empecé a soñar con números, como si fueran los de la Lotto: 45 mm (kitten heel), 85 mm (mid-heel), 110 mm (high heel) y así.   Descubrir que además podía escoger el color de la suela, negra, azul clara o Lily of the Valley –¿existe nombre más sublime para un simple rosadito?–, comprendí que El Diablo viste y calza de Prada.

Me parece genial, querida Miuccia,  la opción de que las clientas puedan tener sus iniciales en metal, en la parte inferior, debajo del logotipo de Prada. ¡Cuántos viajes se hubiese ahorrado el príncipe de Cenicienta! (¡Sorry, hermanastras!)

Ciao!

Foto: Fuente externa