monica bellucci

en carta abierta

En una entrevista, a Monica Bellucci le preguntaron: “¿Qué consejo le das a una mujer que se encuentra soltera?”. Sin despeinarse ni fruncir medio músculo en su venerable cara, la Bellucci respondió: “No lo sé; nunca he estado soltera”. Así de sencilla es la hija más ilustre de Umbría, y la destinataria de nuestra carta abierta de hoy. 

Por: Gina López


Cara Monica:

El “Made in Italy” ha sido gestor de dúos inolvidables, todos bajo las reglas del dolce far niente: Vespa y libertad, Nutella y “PMSing”, sombreros Borsalino y Federico Fellini, Rigoletto y Verdi, la pizza y el gimnasio y, desde luego… Monica Belluci y Dolce & Gabbana.

La felicidad que te proporcionan el crossfit y el “clin-itin” se tambalea cuando la cruda realidad, en forma de página satinada, te muestra a una criatura de belleza subyugante y mirada arrebatadora, en un bustier, en el que otras parecen embutidas.

Lo peor de todo, Monica, es que me caes bien. Intuyo que serías capaz de arreglarme, con discreción, la obstinada etiqueta que se me sale del vestido, o peinarme un “chiflito” antes de nuestro #selfie. Pero sé sincera: ¿Existe la necesidad de además lucir mejor que nadie en pintalabios rojo? Ni mi Ruby Woo ni yo estamos emocionalmente preparados para aceptar que existe un Red 360 de Dolce & Gabbana. No hay derecho.

En lo que me mata la curiosidad y trato de cerrar todos los broches de mi bustier, –¿dónde está mi cintura? ¿DÓNDE?–, ¿me harías el favor de conseguirme el teléfono de Domenico o Stefano? Es para una amiga…

Ciao!

Foto: Fuente externa